
Alimentación con cinco reglas —90 % de coherencia, 10 % de margen—, horarios naturales, entrenamiento Hard y Soft con presencia, respiración consciente y una mentalidad reseteada. Paz, serenidad, gratitud y un físico a la medida de tus posibilidades. Un camino que llevo 20 años recorriendo.
Te acuestas tarde, das vueltas, te levantas roto. Y cada día empieza con el depósito vacío. Yo estuve ahí: el insomnio fue la puerta de mi peor época.
Café para arrancar, azúcar para aguantar, ultraprocesados para llenar, alcohol o pantalla para desconectar. Lo llamas libertad y cada día te ata un poco más.
Cenas tarde, picas a todas horas, duermes cuando el cuerpo ya pedía descanso. Tu organismo tiene relojes naturales y llevas años ignorándolos.
Respiración corta, en el pecho, acelerada. Cuando la respiración va así, la impaciencia y esa sensación de no llegar no suelen tardar. Y sí: se puede reentrenar.
La misma preocupación dando vueltas, el mismo discurso duro sobre ti mismo. No es tu carácter: es un patrón que se puede resetear.
Postura hundida, cero fuerza, y una imagen de ti mismo por debajo de lo que vales. La autopercepción se reconstruye con hábitos, no con frases bonitas.
No hay atajos. Hay un método. Y funciona si lo sigues.
Este es mi método: 90 días para ordenar tu alimentación con mis cinco reglas, ordenar tus horarios, mover tu cuerpo con exigencia y con calma, y reeducar tu respiración. No es una app que abandonas. Es un camino con alguien al lado que ya lo recorrió entero.
Trabajamos a la vez lo que nadie separa en la vida real: qué comes y cuándo, cómo entrenas, cómo respiras, cómo te sostienes de pie y cómo te hablas a ti mismo. Ahí es donde aparecen la confianza y la estabilidad emocional.
Vídeos guía paso a paso, llamadas conmigo 1 a 1 y en grupo, y un plan diario hecho para tu vida real. No te voy a pedir nada que yo no haga cada mañana a las 5:00. El resultado no es solo verte mejor: es vivir en paz, con serenidad y gratitud.

No se trabaja una parte y se olvida el resto. Vida natural, cuerpo exigido, respiración, mente reseteada y una relación sana contigo mismo. Todo a la vez.
Cinco reglas: comida de proximidad, ecológica o biológica cuando se pueda, de temporada, buena hidratación y atención a las calorías y los macronutrientes. Un 90 % de coherencia y un 10 % de margen para vivir. Nada de prohibirlo todo: se trata de comer con cabeza, no con miedo.
Comer, entrenar, descansar y despertar cuando tu biología lo pide, no cuando lo permite la inercia. En mi experiencia, ordenar el reloj interno es uno de los cambios que más energía te devuelve.
Dos prácticas complementarias: el Hard, entrenamiento exigente adaptado a tus posibilidades (fuerza, resistencia, cardio), y el Soft, movilidad y estiramientos con respiración, yoga, taichí o qigong. Ambas con presencia e intención. Un físico a tu medida, no el de una portada.
Ejercicios de presencia y respiración que ayudan a centrar la mente y a bajar revoluciones. Practicados a diario, en mi experiencia, abren la puerta a la serenidad y al crecimiento espiritual.
Observar tu diálogo interno y tus hábitos no negociables, salir de los bucles que se repiten y poner propósito antes que placer. No se trata de hacerlo perfecto, sino de practicar.
Mejorar cómo te sostienes y cómo te ves. Postura erguida, autoconcepto sano, confianza y estabilidad emocional que se ganan con hábitos, no con frases.
Aprenderás a comer con cabeza: cinco reglas, un 90 % de coherencia y un 10 % de margen.
Energía más estable, sin ir a base de café y azúcar para llegar a la tarde.
Un físico a la medida de tus posibilidades, con fuerza, movilidad y postura erguida.
Aprenderás a respirar y a estar presente: una práctica que ayuda a centrar y a bajar revoluciones.
Observarás tu diálogo interno y saldrás de los bucles que te frenaban sin darte cuenta.
Te verás mejor y te hablarás mejor: autoconcepto sano, confianza y estabilidad emocional.
Paz, serenidad y gratitud. Disfrutar del simple hecho de existir. Eso también se practica.
No se trata de hacerlo perfecto, sino de empezar. Cada semana sin acción es una semana igual que la anterior.
"Llegué buscando perder barriga y me llevé mucho más. Duermo del tirón, entreno cada mañana y por primera vez en años tengo la cabeza en silencio. Xavier no te deja escapar, y eso es exactamente lo que necesitaba."
"Los 90 días me cambiaron los tres frentes: cuerpo más fuerte, cero procrastinación y una paz que no sabía que existía. Las llamadas de los sábados son sagradas para mí."
"Dejé el alcohol de fin de semana, recuperé el gimnasio y volví a rezar. Suena raro dicho así, pero Xavier trabaja las tres cosas a la vez y por eso funciona. Mi mujer dice que soy otro."
años de práctica marcial
años de terapia natural ininterrumpidos
personas acompañadas

Xavier Munné Albuixech
Wellness coach · Terapeuta natural (masaje terapéutico y Reiki) · Artista marcial. 20 años de práctica. Barcelona.
El insomnio me rompió. Empecé con drogas blandas para frenarlo, después con fármacos antidepresivos. Sus efectos adversos me mataron — y me trajeron de vuelta. Después me hundí en la noche, la fiesta underground y las drogas duras. Buscaba libertad y me hacía más esclavo.
En 2010 lo dejé todo de un día para otro, por mí mismo. Me alejé de mi entorno, construí buenos hábitos y me fui a Tailandia. Viví de forma minimalista durante años: estudiar medicina tradicional, entrenar artes marciales y comer. Nada más.
Me destrocé la rodilla izquierda con el Taekwondo: seguí el procedimiento médico y tardé dos años en recuperarme. Cuando lesioné la derecha igual, rechacé la cirugía y me recuperé con terapias naturales y visualización en 2-3 semanas, al 80% de rendimiento. Ahí lo entendí: la mente gobierna todo.
En 2020, en pleno Covid, una úlcera intestinal potencialmente mortal me tumbó. En un acto de fe decidí sanarme yo mismo — terapias naturales, visualización y alimentación — o morir en el intento. Meses después estaba completamente recuperado.
Llevo 20 años en el mundo de las artes marciales y 17 años ininterrumpidos practicando el camino de la salud natural y ejerciendo terapia natural: masaje terapéutico y Reiki. Por mis manos han pasado cientos y cientos de personas.
De todo ese recorrido nació lo que hoy llamo wellness coaching: no solo entrenar un cuerpo, sino enseñar a vivir sin tóxicos, a comer y descansar según los ritmos naturales, a respirar con consciencia y a mirarse a uno mismo con respeto.
Hoy me levanto a las 5:00 cada día para practicar y estudiar. No fallo ni un solo día. Y he recortado mi horario presencial para llegar a más personas como tú. Es mi misión de vida.
"Si no te sientes bien, es porque no estás poniendo el trabajo. Ahora tienes la oportunidad delante."
El empujón que necesitas son 90 días rodeado de personas que están en el mismo camino de auto-realización que tú.
No pagas por una sesión. Pagas por un modo de vida y por la experiencia.
Decenas de miles de euros invertidos en formación por todo el mundo.
Se levanta a las 5:00 cada día para practicar y estudiar.
Practica y estudia cada mañana, también los días que no le apetece.
Sin alcohol ni vicios: toda su energía puesta en darte su mejor versión.
Hace todo lo que te va a pedir a ti.
"Si en la primera sesión veo que no puedo ayudarte, te lo diré directamente y te reembolsaré el dinero. Tal cual."
Cada día que no actúas, eliges quedarte donde estás. Yo lo hice durante años, así que no te lo reprocho. Pero el otro camino empieza con una decisión. Esta.
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